Durante el acto inaugural de la Exposición Rural, el presidente Javier Milei anunció una reducción definitiva en las retenciones a las exportaciones agropecuarias, abarcando desde carnes y granos hasta subproductos de la soja y el girasol. La decisión busca consolidar un esquema impositivo más favorable para el campo y despejar la incertidumbre que se había generado tras la finalización del beneficio transitorio vigente hasta el 1 de julio.
Milei definió a las retenciones como “un flagelo que nunca debió haber existido” y aseguró que, durante su gestión, no habrá aumentos en las alícuotas. También criticó con dureza el rol del Estado como agente recaudador que, según su visión, asfixia al sector productivo.

Las principales reducciones anunciadas
Carne bovina y aviar: bajan del 6,75% al 5%.
Maíz y sorgo: del 12% al 9,5%.
Girasol: pasa a tributar entre 5,5% y 4%, según el subproducto (antes 7,5% y 5%).
Soja: la alícuota general cae del 33% al 26%, mientras que los subproductos bajan del 31% al 24,5%.
Trigo y cebada: la reducción que regía hasta marzo de 2026 se transforma en permanente.
Estas nuevas tasas coinciden con el esquema de rebajas que rigió de forma temporal hasta el 30 de junio y que ahora vuelve a implementarse sin fecha de finalización.

Impacto ampliado en el interior productivo
El presidente subrayó que la baja de retenciones no solo beneficia al sector primario, sino también al entramado productivo del interior: veterinarias, laboratorios, almacenes, transportistas y constructores de silos, entre otros. “Cuando la rentabilidad se queda en el sector privado, se genera un efecto multiplicador que dinamiza la economía regional”, argumentó.
Con esta medida, el Gobierno apuesta a incentivar la producción y la exportación agroindustrial, en un contexto de caída de ingresos fiscales y tensiones con otros sectores por la falta de alivio tributario.
