El plan de blanqueo de dólares en efectivo que impulsa el Gobierno para atraer los “dólares del colchón” generó un nuevo cruce con los bancos. Las entidades financieras, tanto locales como internacionales, se niegan a recibir cash sin justificación clara de su origen, a pesar de que el ministro de Economía, Luis Caputo, busca flexibilizar el ingreso de divisas al circuito formal.
La tensión quedó expuesta en redes sociales, cuando Caputo respondió en X a una publicación del contador Alejandro Rosenfeld, que criticaba a los bancos por seguir exigiendo formularios y papeles. El ministro no dudó: “Si insisten con no acatar las normas, habrá que tomar medidas para que lo entiendan de una buena vez”, advirtió.
¿Qué pasa con los bancos?
Desde el sector bancario explican que, ante la falta de una norma clara, siguen aplicando los protocolos establecidos por la Unidad de Información Financiera (UIF). “No quedó reglamentado en la norma, hay un gris. Nosotros no cambiamos los procedimientos porque no se hace por un tuit”, explicó un banquero.
Las entidades remarcan que, aunque el Gobierno eliminó la obligación de presentar declaraciones juradas, todavía tienen la facultad de solicitarlas de manera voluntaria. Esto es clave para cumplir con la normativa internacional contra el lavado de dinero.

El rol del GAFI y la UIF
Según María Eugenia Marano, ex directora de Supervisión de la UIF, los bancos siguen siendo sujetos obligados ante la ley y deben continuar con el monitoreo de operaciones sospechosas. “La desregulación nunca puede significar opacidad”, afirma.
En ese sentido, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) establece mecanismos preventivos estrictos para evitar que fondos de origen ilícito ingresen al sistema financiero. Esto implica que los bancos deben conocer el perfil del cliente y el origen de los fondos antes de aceptar grandes sumas en efectivo.

¿Qué pasa con las DDJJ?
Aunque ya no es obligatorio que el cliente presente la declaración jurada de impuestos, los bancos pueden seguir pidiéndola. Lo que cambió es que ahora el cliente puede negarse a entregarla sin consecuencias formales, aunque esa negativa puede dificultar la operación.

¿Fin del plan colchón?
En el entorno de Caputo consideran que los bancos están boicoteando el blanqueo, mientras que las entidades alegan que simplemente no pueden desactivar sus alertas internas sin violar estándares internacionales.
Por ahora, el blanqueo de cash en efectivo sigue en un terreno de incertidumbre legal, y los ahorristas que pretendan llevar sus dólares al banco deberán tener más que solo billetes en la mano.
