La economía cislunar está en pleno auge, y las empresas privadas están intensificando su participación en la explotación del espectro radioeléctrico lunar. Según una investigación de Financial Times, desde 2010 se han presentado más de 50 solicitudes ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) para utilizar el espectro en o desde la Luna. Este crecimiento en la cantidad de solicitudes refleja un cambio significativo hacia la participación comercial en la exploración espacial más allá de las iniciativas gubernamentales.
El año pasado, por primera vez, las solicitudes comerciales superaron en número a las presentadas por agencias espaciales y gobiernos. Esto demuestra una creciente competencia por establecer infraestructura en la zona entre la Tierra y la Luna, conocida como la economía cislunar. Katherine Gizinski, consejera delegada de River Advisers, resalta que este hito marca un punto de inflexión en la exploración espacial, destacando la importancia de la gestión del espectro lunar para futuros proyectos.

Las solicitudes abarcan una variedad de propuestas, desde sistemas de satélites en operación hasta nuevos sistemas diseñados específicamente para misiones lunares. Empresas como Intuitive Machines lideran esta carrera, habiendo logrado aterrizar exitosamente en la Luna y obteniendo contratos millonarios de la NASA para desarrollar constelaciones de satélites para mejorar las comunicaciones entre la Tierra y el satélite natural. Estos avances están motivados no solo por la exploración científica, sino también por la búsqueda de recursos, investigación biomédica y nuevas oportunidades comerciales.
La creciente actividad en la economía cislunar también impulsa la necesidad de revisar y establecer nuevas regulaciones para el uso del espectro lunar. La próxima Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones en 2027 será fundamental para definir futuras disposiciones, donde más del 80% de su orden del día estará dedicado a cuestiones relacionadas con el espacio. Este panorama creciente deja claro que la exploración lunar ya no es una misión exclusiva de gobiernos, sino un terreno fértil para la innovación y el emprendimiento comercial.
