La inflación en Estados Unidos se desaceleró al 2,3% interanual en abril y alcanzó el menor nivel en cuatro años, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales norteamericana. Con este dato, se acumulan cuatro meses consecutivos en baja y se afianza la tendencia hacia la estabilización de precios que busca la Reserva Federal.
El comportamiento de los precios interanuales se ubicó por debajo de las proyecciones del mercado, que esperaban un 2,4%, y fue el menor avance desde febrero de 2021, cuando había registrado un 1,7%. El informe también señala que las políticas arancelarias de Donald Trump no provocaron un impacto significativo en el mercado interno.
Tras un periodo de cuatro meses en alza, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) estadounidense revirtió la tendencia en febrero, con un 2,8% frente al 3% de enero. Luego continuó en descenso: 2,4% en marzo y 2,3% en abril, consolidando la expectativa de alcanzar el objetivo del 2% que la Reserva Federal considera clave para avanzar con un recorte de tasas.

En términos mensuales, la variación de precios en abril fue del 0,2%, una leve aceleración respecto a la caída del 0,1% de marzo, aunque por debajo del 0,3% que anticipaban los analistas.
La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, se mantuvo en 2,8% interanual en mayo y mostró un avance mensual de 0,2%, una décima más que el 0,1% de marzo.
Entre los rubros que más subieron durante abril se destacan muebles y operaciones para el hogar, atención médica, seguros de vehículos motorizados, educación y cuidado personal. Por el contrario, bajaron los precios en tarifas de aerolíneas, automóviles y camiones usados, comunicación y ropa.
El índice de vivienda mostró un incremento del 0,4%, representando casi el 30% del aumento mensual de todos los ítems. En tanto, el índice de energía subió un 0,7%, impulsado principalmente por el alza del gas, que trepó un 3,7%.
En contraposición, el índice de alimentos registró un retroceso del 0,1%, con una baja del 0,4% en los alimentos comprados para el hogar, mientras que los alimentos consumidos fuera del hogar aumentaron un 0,4%.


