El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció este jueves una serie de modificaciones en las normas de encajes bancarios, con el objetivo de liberar pesos y facilitar el rollover de los cerca de $14 billones que vencen en la próxima licitación de deuda del Tesoro.
Las medidas llegan en un contexto de normalización monetaria y después de varias semanas de calma cambiaria.
Qué cambia desde el 1° de diciembre
A través de la comunicación A8355, la autoridad monetaria dispuso dos ajustes clave:
Elimina la exigencia adicional del 3,5% para depósitos a la vista, vigente desde agosto.
Reduce el piso mínimo diario de cumplimiento del efectivo mínimo del 95% al 75%, lo que otorga a los bancos mayor flexibilidad operativa para manejar sus saldos.
Estos cambios alcanzan a depósitos a la vista, fondos comunes de inversión de mercado monetario, cauciones y pases pasivos.
Según explicó la entidad liderada por Santiago Bausili, la flexibilización vuelve a parámetros similares a los anteriores al endurecimiento aplicado en julio.

Prórroga y ajustes en la integración con bonos
El Central también prorrogó hasta el 31 de marzo la exigencia adicional del 5% sobre los encajes de depósitos a la vista. Sin embargo, amplió el menú de títulos con los que se puede integrar esa porción: ahora se aceptarán bonos adquiridos en suscripción primaria y con vencimiento de 60 días o más al momento de la compra.
Objetivo: liberar pesos y apuntalar el crédito
Las medidas buscan acompañar la expectativa oficial de una mayor demanda de dinero en el cierre del año —cuando aumenta la necesidad de pesos— y promover una reactivación del crédito.
Qué son los encajes bancarios
Los encajes son el porcentaje de los depósitos en pesos o dólares que los bancos deben inmovilizar en el Banco Central. Cada vez que un cliente deposita dinero, una parte se transfiere a una cuenta del BCRA y queda “encajada”. Esto actúa como un mecanismo de regulación para el sistema financiero y como herramienta de política monetaria.
