El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzó con el desarme de la cobertura en dólares que había ofrecido antes de las elecciones legislativas de octubre de 2025. El proceso se reflejó en una fuerte reducción de su posición vendida en el mercado de dólar futuro.
Según datos oficiales, en los meses previos a los comicios la incertidumbre política impulsó una dolarización de carteras sin precedentes, que alcanzó los USD 35.000 millones. El organismo señaló que esa dinámica representó más del 50% del stock de dinero transaccional, lo que provocó una caída inédita en la demanda de pesos.

Tras las elecciones, el escenario comenzó a revertirse. El BCRA redujo su exposición en futuros y cerró 2025 con una posición vendida cercana a los USD 4.000 millones, muy por debajo del pico registrado en septiembre, cuando superó los USD 6.800 millones.
El cambio de tendencia también se reflejó en una menor demanda de dólares para ahorro y en la caída del uso de instrumentos de cobertura cambiaria. Desde la entidad remarcaron que la desdolarización fue rápida una vez superada la incertidumbre electoral.
En paralelo, a partir de enero de 2026 el Banco Central inició un proceso de acumulación de reservas, con compras superiores a los USD 1.100 millones durante el primer mes del año. No obstante, parte de esos fondos fue destinada a cubrir compromisos del Tesoro, lo que limitó el crecimiento efectivo de las reservas.



