¿Qué significa la medida?
El Banco Central aumentó lo que se conoce como “encajes”, que es la parte del dinero que los bancos no pueden prestar ni usar libremente porque deben tenerlo guardado. Cuanto más alto es ese encaje, menos dinero circula en la calle.
Con esta decisión, el Central busca que haya menos pesos disponibles y que esos fondos se destinen a comprar bonos del Tesoro, lo que ayuda al Gobierno a financiarse y, al mismo tiempo, a calmar la presión sobre el dólar, que este lunes llegó a $1.370.

¿Cómo funciona en la práctica?
Los bancos ahora tendrán que dejar guardada una porción mayor de los depósitos en pesos.
Parte de esa obligación la pueden cubrir con títulos públicos (bonos del Estado) que tengan vencimientos de más de 60 días.
De esa forma, el Gobierno logra que los bancos compren su deuda y no se concentre todo el vencimiento antes de las elecciones de octubre.

¿Por qué lo hace el Banco Central?
El Tesoro enfrenta esta semana vencimientos por $13,8 billones. Para asegurarse de que los bancos renueven esa deuda (y no se vuelquen al dólar), el Central endureció las reglas: hay menos pesos disponibles y, al mismo tiempo, los bancos tienen incentivos para suscribir nuevos bonos.
En palabras simples: el Banco Central está ajustando la canilla de los pesos para que no sobre dinero en el mercado, lo que podría disparar aún más el dólar, y para que ese dinero se dirija a financiar al Estado.
