INDICADORES EN ROJO

El consumo no arrancó: supermercados y shoppings volvieron a mostrar una fuerte caída

Fue en enero, donde tampoco hubo señales positivas. Aunque la facturación creció por inflación, el volumen real de ventas siguió en baja y confirmó que el consumo masivo no logra recuperarse en el arranque de 2026.

El último paquete de informes del INDEC, que incluye la Encuesta de Supermercados, la Encuesta de Autoservicios Mayoristas y la Encuesta Nacional de Centros de Compras, dejó una señal clara: el consumo sigue sin repuntar.

En enero de 2026, las mediciones sobre supermercados, shoppings y mayoristas muestran una tendencia dispar, pero con un denominador común: cuando se descuenta el efecto de la inflación, el nivel de ventas sigue flojo.

En el caso de los supermercados, el dato es directo. Las ventas a precios constantes —es decir, midiendo el consumo real— registraron una caída del 1,2% interanual y un descenso del 1,5% respecto a diciembre. En otras palabras, no solo se compra menos que hace un año, sino también menos que el mes anterior.

El propio organismo detalló que la serie desestacionalizada también mostró una baja mensual, mientras que la tendencia-ciclo se mantuvo levemente negativa, lo que sugiere que la retracción no es un fenómeno puntual sino parte de un proceso más amplio.

Sin embargo, cuando se miran los números en precios corrientes, aparece otra realidad: las ventas subieron 25,1% interanual, impulsadas principalmente por la suba de precios. Esto explica por qué, aunque las cajas registran más pesos, los changos no necesariamente llevan más productos.

 

El comportamiento se repite en otros canales. En los centros de compras, las ventas crecieron 20,7% en términos nominales, pero al ajustar por inflación prácticamente no hubo mejora: el índice a precios constantes cayó 0,1% interanual
Es decir, los shoppings venden más en pesos, pero no en cantidad.

En paralelo, los autoservicios mayoristas mostraron una leve excepción dentro del panorama general. En este segmento, las ventas a precios constantes subieron 1,3% interanual y 0,8% mensual, lo que marca una recuperación incipiente. 
Aun así, el dato se da en un contexto donde este canal suele crecer en momentos de ajuste, cuando consumidores y comercios buscan precios más bajos.

Otro dato que deja ver el cambio en los hábitos de consumo es el uso de los medios de pago. En supermercados, las tarjetas de crédito concentraron más del 43% de las ventas, mientras que los pagos digitales y alternativos crecieron con fuerza, con subas de más del 60% interanual.  Esto refleja un consumo cada vez más apalancado en financiamiento y promociones.

El arranque de 2026 confirmó una tendencia que se viene consolidando: el consumo masivo sigue sin despegar. Aunque los ingresos en pesos aumentan, el ajuste por inflación deja al descubierto una realidad más compleja: los argentinos compran menos, eligen más y priorizan precios.