El 2024 cerró con un panorama de consumo más bajo, caracterizado por una menor frecuencia de compras y carritos más pequeños. No obstante, las proyecciones para 2025 muestran un repunte en la confianza social, impulsado por la esperanza de una recuperación económica.
Según el informe Consumer Insights de Kantar Argentina, el año 2024 estuvo marcado por una caída en la frecuencia de compra y una reducción general del consumo. Durante este período, los hipermercados y supermercados perdieron participación dentro de los canales de compra, mientras que los mayoristas lograron consolidarse.
Sin embargo, hay una buena noticia: tanto el ánimo social como las expectativas mejoraron al inicio de 2025, lo que abre una ventana de oportunidad para los meses siguientes.

Reducción de visitas y mayor ajuste presupuestario
En cuanto al comportamiento de consumo de los hogares, el análisis indicó que, durante el cuarto trimestre de 2024, las familias disminuyeron un 5,3% la frecuencia de compra en comparación con el mismo trimestre del año anterior.
"Estamos presenciando un cambio en los hábitos de compra: algunos hogares ya no sienten la necesidad de acumular productos, mientras que otros aún sienten el impacto de una economía ajustada", explicó Esteban Cagnoli, managing director de la División Worldpanel de Kantar.
La reducción de visitas a los puntos de venta se observó principalmente en las categorías de productos con mayor frecuencia de compra, con siete de las diez categorías más demandadas experimentando una caída en los viajes.
A pesar de esta baja en la frecuencia de compras, algunas categorías esenciales, como los alimentos secos, mantuvieron su desempeño sólido, destacándose como las más resistentes dentro de las sub-categorías.
Por otro lado, la omnicanalidad sigue siendo una tendencia en auge. Según Cagnoli, "el 50% de los hogares realizaron compras en cuatro o más canales durante el último trimestre, lo que refleja el comportamiento de los consumidores que buscan optimizar sus compras a través de diferentes opciones".
Con una inflación que comienza a desacelerarse, la canasta de consumo cayó un 4,3% en comparación con 2023, considerando el consumo masivo dentro de los hogares.
Mayor optimismo
El 48% de los hogares considera que su situación económica mejorará dentro de un año, lo que representa un aumento de 7 puntos respecto a la medición previa. Solo el 17% prevé que su situación empeorará, mientras que el 83% proyecta estar en una situación igual o mejor en los próximos 12 meses.


