El consumo en Mendoza muestra una recuperación desigual y profundiza la brecha entre sectores
El consumo en Mendoza atraviesa una etapa de recuperación moderada, aunque con comportamientos muy diferentes según el poder adquisitivo de los hogares. Si bien algunos indicadores comienzan a mostrar señales positivas, el repunte todavía no alcanza de manera uniforme a todos los sectores y expone una marcada diferencia entre los distintos niveles de ingresos.
Mientras los consumidores con mayor capacidad económica mantienen el gasto en viajes, gastronomía, tecnología y productos premium, la clase media continúa administrando cada compra y los hogares de menores ingresos concentran buena parte de sus recursos en cubrir necesidades básicas.
Las ventas muestran señales positivas, pero aún son débiles
Los indicadores nacionales reflejan que el consumo comenzó a estabilizarse, aunque todavía sin consolidar una recuperación sostenida.
Las ventas minoristas registraron una leve mejora interanual durante junio, luego de más de un año de caídas consecutivas. Sin embargo, en la comparación mensual continuaron mostrando retrocesos, lo que evidencia que el mercado todavía atraviesa un proceso de recuperación lento.
En paralelo, las ventas en supermercados mantienen un comportamiento dispar, mientras que los centros comerciales presentan una evolución más favorable, impulsada por rubros como indumentaria, electrónica, gastronomía y entretenimiento.
También creció el uso de tarjetas de crédito y las compras financiadas, favorecidas por la mayor disponibilidad de planes de cuotas.
Una recuperación con distintas velocidades
Uno de los rasgos más visibles del escenario actual es la diferencia en el comportamiento del consumo entre los distintos segmentos sociales.
Los hogares de mayores ingresos continúan realizando compras de bienes durables, viajes y consumos vinculados al ocio, favorecidos por una mayor capacidad de ahorro e inversión que les permite sostener su poder adquisitivo.
En cambio, la clase media mantiene una actitud mucho más prudente frente al gasto. El incremento de servicios, combustibles y otros costos fijos obliga a priorizar las compras indispensables y postergar consumos de mayor valor.
En los sectores de menores ingresos, el panorama continúa siendo más complejo. Muchas familias destinan casi todos sus recursos a cubrir gastos básicos y enfrentan elevados niveles de endeudamiento, por lo que el consumo queda limitado a lo estrictamente necesario.
Electrónica y bienes durables comienzan a recuperarse
El regreso de los planes de financiación en nueve y doce cuotas impulsó una mejora en algunos rubros, especialmente en la venta de productos tecnológicos.
Televisores, teléfonos celulares y otros bienes durables comenzaron a mostrar una mayor demanda gracias a la combinación de precios más estables y mayores opciones de financiamiento.
En contraste, las marcas orientadas al segmento medio siguen siendo las más afectadas, ya que ese grupo de consumidores continúa restringiendo gastos para afrontar el aumento del costo de vida.
El comercio mendocino busca dejar atrás años difíciles
El comercio provincial también enfrenta el desafío de recuperar terreno después de varios años marcados por la competencia de Chile.
La menor diferencia de precios con el país vecino y la posibilidad de financiar compras en cuotas dentro de Argentina comenzaron a incentivar nuevamente el consumo local, especialmente en productos donde la brecha de precios ya no resulta tan significativa.
Las mayores diferencias siguen concentradas en marcas internacionales que aún no tienen presencia en el país y en las grandes liquidaciones que realizan los comercios del exterior.
La gastronomía sostiene las ventas, pero pierde rentabilidad
El sector gastronómico mantiene un nivel de actividad relativamente estable, impulsado tanto por consumidores locales como por el turismo.
Sin embargo, muchos establecimientos enfrentan un nuevo desafío: preservar la rentabilidad. El aumento de los costos operativos no siempre puede trasladarse a los precios finales sin afectar la demanda, lo que reduce los márgenes de ganancia.
A esto se suma una competencia creciente entre los locales gastronómicos y comerciales, que obliga a sostener promociones y descuentos para atraer clientes.
El turismo y el crédito, las apuestas para el segundo semestre
Durante las vacaciones de invierno, el buen movimiento turístico contribuye a sostener la actividad comercial y gastronómica en Mendoza, con una importante presencia de visitantes argentinos y brasileños.
De cara a la segunda mitad del año, comerciantes y analistas coinciden en que el principal motor para consolidar la recuperación será una mayor disponibilidad de crédito para el consumo.
La estabilidad de los precios y la ampliación de las opciones de financiamiento aparecen como factores clave para reactivar las compras de bienes durables y estimular el consumo de una clase media que aún mantiene una actitud de cautela frente al gasto.