El dólar oficial cerró la primera semana de julio con una fuerte suba: avanzó $45 en cuatro días y alcanzó un nuevo récord de $1.260 en bancos, con picos de $1.270 en entidades como Banco Macro. El incremento representa un 3,7% semanal, superando la inflación estimada para todo el primer semestre, que ronda el 16%.
En lo que va del año, la divisa acumula un alza del 20%, y se consolida como una de las variables económicas más dinámicas tras el cambio de política cambiaria implementado por el Gobierno.
Cotizaciones y brecha cambiaria
Según el promedio de bancos que informa el Banco Central (BCRA), el dólar minorista se ubicó en $1.214,86 para la compra y $1.260,36 para la venta, mientras que el dólar mayorista cerró en $1.240, con un avance del 0,8% diario y del 3,2% mensual.
En el Banco Nación, la cotización oficial se ubicó en $1.210 para la compra y $1.260 para la venta, con una suba de $15 en la jornada.

En cuanto a los tipos de cambio financieros, el dólar MEP se incrementó un 0,7% y alcanzó los $1.246,92, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) subió 0,6%, hasta $1.249,12.
El dólar blue, por debajo del oficial
En una situación poco habitual, el dólar blue se negoció en baja durante la jornada y cerró en $1.210 para la compra y $1.230 para la venta, un 0,41% menos que el día anterior. Así, quedó por debajo del dólar oficial minorista, ampliando la brecha inversa que se observa desde hace algunas semanas.
Factores detrás del aumento
En el mercado atribuyen la suba de la divisa a declaraciones recientes del ministro de Economía, quien en la Cumbre IAE 2025 respondió con ironía a las advertencias sobre un posible atraso cambiario y alentó, sin filtros, a quienes consideran barato al dólar a que compren.
Además, la cotización rompió el techo medio de la banda de flotación establecida por el Gobierno, que permite fluctuaciones libres entre $1.000 y $1.400. La presión alcista también responde a movimientos especulativos y a expectativas sobre la entrada de divisas del sector agroexportador, correspondientes a operaciones liquidadas a fines de junio, antes del ajuste en retenciones aplicado desde el 1 de julio.

Perspectivas
Con una inflación que comienza a desacelerarse, pero un tipo de cambio oficial que sigue recuperando terreno, el mercado espera con atención cómo evolucionará la cotización en las próximas semanas, cuando impacte de lleno el ingreso de divisas del agro y se terminen de acomodar los efectos de la última baja temporal de alícuotas a la exportación.
