El Gobierno nacional, a través de las Secretarías de Agricultura y Comercio, eliminó las retenciones a las exportaciones de productos derivados de la vitivinicultura, en respuesta a un pedido de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) y de la Cámara Argentina de Vinos a Granel.
La medida fue oficializada mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei, que establece retención cero para el ácido tartárico, el ácido metatartárico y el cremor tártaro, insumos claves de origen industrial utilizados en el sector vitivinícola.

Impacto fiscal y comercial
Hasta ahora, estos productos estaban gravados con un derecho de exportación del 4,5% sobre el valor de venta. Con la nueva disposición, las empresas exportadoras se ahorrarán aproximadamente $400 millones por año, equivalentes a unos 360.000 dólares según cálculos basados en datos del INDEC, que indican un promedio de 8,1 millones de dólares anuales exportados en estas posiciones arancelarias en los últimos cinco años.
Una medida reclamada por el sector
La decisión fue impulsada por entidades del sector vitivinícola que reclamaban mejores condiciones para competir en mercados internacionales. Desde el Gobierno nacional señalaron que esta eliminación de retenciones forma parte de una estrategia más amplia para "fortalecer la competitividad de la industria manufacturera exportadora, promoviendo la libertad económica y la apertura comercial".
Productos alcanzados por la medida
Los ítems beneficiados por el decreto son:
Ácido tartárico
Sales del ácido tartárico (cremor tártaro)
Ésteres del ácido tartárico (ácido metatartárico)
Estos productos se elaboran principalmente en la región cuyana y son parte del proceso de agregado de valor dentro de la cadena vitivinícola nacional.
