El Gobierno nacional avanzó en la flexibilización del cepo cambiario y eliminó una restricción que impactaba directamente en el uso de tarjetas de crédito en el exterior. La medida modifica el esquema vigente y busca reducir distorsiones en el acceso a divisas.
Hasta ahora, los gastos en moneda extranjera se descontaban del cupo mensual de USD 200 para comprar dólares al tipo de cambio oficial. Esto implicaba que quienes viajaban o realizaban consumos fuera del país veían limitado su acceso al mercado cambiario.

Con el nuevo esquema, esos consumos ya no afectarán ese límite, lo que representa un alivio para los usuarios. En la práctica, se elimina una penalización que alcanzaba a quienes utilizaban la tarjeta sin necesariamente comprar dólares de forma directa.
Sin embargo, la medida no implica una apertura total: continúan vigentes los recargos impositivos, como las percepciones a cuenta de Ganancias y Bienes Personales, que encarecen las operaciones en moneda extranjera.
Desde el Ejecutivo señalaron que el cambio forma parte de una estrategia gradual para ordenar el sistema cambiario y dar mayor previsibilidad, en un contexto donde el dólar sigue siendo un eje central de la economía argentina.



