La economía argentina atraviesa un período de desaceleración, y el Estimador mensual de actividad económica (EMAE) de septiembre que difundirá el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), será clave para determinar si el país ya ingresó en recesión técnica. Según estimaciones privadas, la actividad habría caído entre 0,1% y 0,3%, marcando otro retroceso trimestral.
La consultora Analytica anticipó que el tercer trimestre cerró con una baja de 0,4%, suficiente para confirmar una recesión moderada. Los sectores más afectados fueron industria manufacturera, con una caída interanual del 5,1%, y comercio, que volvió a restar dinamismo al indicador.

Los informes sectoriales muestran un panorama dispar. La producción automotriz tuvo un avance mensual del 5,8%, pero acumula tres bajas interanuales consecutivas. En tanto, el consumo sigue débil: las pymes registraron nuevas caídas en ventas y la recaudación ligada al IVA volvió a desacelerarse.
Hacia octubre, consultoras como Invecq y Analytica esperan un leve rebote por mejoras puntuales en créditos, despachos de cemento y comercio minorista, aunque señalan que la recuperación es frágil. El Gobierno, tras el resultado electoral, enfrenta el desafío de sostener la actividad mientras intenta ordenar el frente monetario y cambiario.



