Las terminales automotrices enfrentan otro mes crítico: noviembre podría cerrar con menos de 38.000 patentamientos, un retroceso que supera el 25% respecto de octubre y que deja al sector por debajo de todas las previsiones iniciales.
Las concesionarias coinciden en que no hay consultas, incluso con planes de financiación agresivos, como tasas subsidiadas o créditos a 0% en 24 meses. Según afirman, el público directamente “no entra al salón”.
Uno de los factores que explican el frenazo es la baja del dólar oficial, que dejó a los vehículos nacionales —cuyos precios subieron entre 3,5% y 7,5% este mes— más caros en dólares, mientras que los modelos que se comercializan directamente en divisa, como MG o BAIC, mantuvieron su ritmo de venta.

El sector esperaba un ajuste estacional cercano al 20%, similar al de años anteriores, pero la desaceleración terminó siendo más profunda. Algunas marcas cayeron hasta 20%, mientras que otras apenas sostienen el nivel de octubre.
En medio del retroceso general, Toyota volvió a colocarse en el primer lugar del mercado, impulsada por la decisión de no aumentar el precio de la Hilux, que cerró la quincena como el vehículo más vendido con 2.310 unidades. Entre los autos, volvieron a destacarse el Toyota Yaris, el Peugeot 208, la Ford Ranger y el Fiat Cronos.
La industria mira diciembre con cautela: históricamente, muchos compradores postergan operaciones para patentar en enero, pero la combinación de dólar bajo, aumentos recientes y demanda fría encendió las alarmas en un mercado que no logra recuperar dinamismo.



