Durante ese mes, 1,3 millones de personas físicas compraron dólares por USD 3.408 millones, lo que representó un aumento del 30% respecto de junio. En contrapartida, 576.000 usuarios vendieron billetes por USD 367 millones. Como los depósitos solo crecieron en USD 1.713 millones, se estima que aproximadamente USD 3.700 millones fueron retirados del sistema financiero, muchos de ellos trasladados a cajas de seguridad.
Este fenómeno demuestra que la intención oficial de mantener las divisas dentro del circuito financiero no tuvo el efecto esperado. Parte de los fondos adquiridos permanecen en cuentas locales o se utilizan para consumos con tarjetas en moneda extranjera, sin necesariamente integrarse al mercado de activos externos.

En cuanto al tipo de cambio, el dólar oficial cerró agosto en $1.320 para la compra y $1.360 para la venta, con un aumento de $15 respecto de la jornada anterior y un nivel 1,1% inferior al inicio del mes. Durante 2025, la divisa acumula un incremento cercano al 30%, especialmente tras la liberación del cepo cambiario en abril.
El Banco Central aplicó restricciones a la posición en dólares de los bancos para aliviar la presión sobre la moneda, mientras que el dólar minorista promedio se ubicó en $1.341,02 y el dólar blue osciló entre $1.325 y $1.345, con una leve baja de 0,38%. Las reservas brutas finalizaron el mes en USD 40.961 millones, reflejando la compleja dinámica del mercado cambiario argentino.
