El consumo en Argentina sigue desacelerándose y, junto con él, la morosidad de individuos y familias muestra una tendencia al alza, aunque aún se mantiene por debajo de los picos históricos.
Según el Banco Central (BCRA), el ratio de morosidad del crédito total al sector privado alcanzó en junio el 2,9%, con un 5,2% en el caso de las familias y 1,1% en empresas. Estos números reflejan un aumento generalizado respecto a mayo y niveles no vistos desde enero de 2024. A su vez, el sistema financiero mantiene elevados niveles de previsionamiento, equivalentes al 119% del saldo de créditos en situación irregular.

Morosidad en expensas
Un informe de la plataforma Octavo Piso, que analiza consorcios y barrios cerrados de todo el país, muestra que la morosidad promedio en el pago de expensas se ubicó en 17%, con leves variaciones mensuales. Los barrios cerrados presentan cifras más altas (17-18%) que los edificios (15-16%), mientras que los picos históricos se registraron durante la pandemia de 2020 (39,7%) y la crisis de 2001 (más del 45%).
Los precios promedio de expensas muestran además una diferencia del 10,9% entre Capital Federal y provincia de Buenos Aires, alcanzando $236.657,27 y $213.379, respectivamente.
Contexto económico y consumo
La desaceleración económica impacta especialmente en las capas medias, mientras que los beneficiarios de planes sociales y AUH y los sectores de mayores ingresos se ven menos afectados. Los trabajadores formales privados registran ajustes salariales inferiores a los informales, lo que, sumado a la falta de mejoras en el empleo, afecta directamente al consumo privado y a la capacidad de pago de las familias.
Alquileres y oferta inmobiliaria
El relevamiento de CESO indica que los precios de oferta de alquileres aumentaron 6,7% para monoambientes y 3,4% para departamentos de 2 ambientes respecto a junio. Los de 3 ambientes se mantuvieron estables. La oferta total de alquileres creció 41,8% respecto a julio de 2024, con un aumento continuo desde febrero de 2024. En agosto, los monoambientes subieron 4,2% respecto al mes anterior, mientras que los departamentos de 2 y 3 ambientes permanecieron estables.
En este escenario, la morosidad y los incrementos en expensas y alquileres reflejan la presión que enfrentan las familias, sobre todo en el contexto de desaceleración del consumo y estancamiento de la actividad económica.
