El Gobierno oficializó este miércoles una medida clave para la industria: facilitar la importación de bienes de capital usados. A través del Decreto 273/2025, publicado en el Boletín Oficial, se modificó el régimen que regula la compra en el exterior de maquinaria y equipos que integran los capítulos 84 a 90 de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM).
La normativa apunta a agilizar y simplificar el proceso para adquirir herramientas industriales que, hasta ahora, enfrentaban fuertes restricciones. Según el Ejecutivo, esta medida busca “profundizar el proceso de apertura económica” y ayudar a superar la emergencia económica actual, además de contrarrestar el impacto de los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos.

¿Qué bienes se podrán importar con mayor facilidad?
Entre los bienes alcanzados se incluyen:
Máquinas, calderas, reactores nucleares, aparatos mecánicos y eléctricos.
Equipos de grabación y reproducción de sonido e imagen.
Material ferroviario, vehículos terrestres, aeronaves y embarcaciones.
Instrumental médico, de óptica, fotografía, medición, control o precisión.
Requisitos y condiciones
Aunque se eliminan trabas burocráticas, los importadores deberán cumplir con normas sanitarias, de seguridad, medioambientales y de defensa del consumidor.
Los bienes usados deberán ser informados mediante una declaración jurada a través del Sistema Informático Malvina (SIM). En ese documento, se deberá asegurar que los productos no son residuos ni tienen como destino su disposición final o valorización energética, en línea con la Ley 24.051 de residuos peligrosos.

Qué pasará con los aranceles
La medida contempla un nuevo esquema de tributos: los bienes usados que no estén exentos por otros regímenes pagarán un derecho de importación equivalente al 100% del arancel extrazona, con un tope del 35%. Es decir, si el arancel habitual es del 15%, el nuevo derecho sería del 30%, siempre dentro del límite establecido.
¿Quién controla?
La Secretaría de Industria y Comercio será la autoridad encargada de aplicar el régimen, mientras que la Dirección General de Aduanas —dependiente de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero— tendrá a su cargo la implementación técnica del formulario digital y los controles correspondientes.
