La inflación argentina cerró 2025 en 31,5%, el nivel más bajo en ocho años y un dato celebrado por el Gobierno nacional. Sin embargo, al observar el escenario regional, el país quedó nuevamente rezagado frente a la mayoría de las economías latinoamericanas, que terminaron el año con índices de un solo dígito.
En países limítrofes, los registros fueron sensiblemente menores. Uruguay, Brasil, Paraguay y Chile cerraron el año con inflaciones que oscilaron entre el 3% y el 4,5%, mientras que Perú mostró el menor índice de la región, con apenas 1,5% anual. En Ecuador, los precios subieron menos del 2% en todo el año.

Un escalón más arriba apareció Colombia, que finalizó 2025 con una inflación del 5,1%, aunque con señales de desaceleración hacia el cierre del año. En contraste, Bolivia registró una suba del 20,4%, en medio de cuestionamientos por la diferencia entre cifras oficiales y privadas.
El caso extremo volvió a ser Venezuela, sin estadísticas oficiales confiables, pero con estimaciones internacionales que ubicaron la inflación anual cerca del 270%, la más alta de la región.
En ese contexto, si bien la Argentina mostró una fuerte desaceleración respecto de años anteriores, el balance regional dejó un dato incómodo: el país volvió a quedar entre las economías con mayor inflación de América Latina, superado únicamente por Venezuela.



