ANÁLISIS

Inflación en baja: qué factores explican la desaceleración de los precios y qué riesgos persisten

La inflación de mayo se ubicó en 2,1%, el nivel más bajo desde septiembre de 2025. La estabilidad del dólar, la moderación en los combustibles y la desaceleración de los alimentos aparecen como las principales razones detrás del resultado.

El Gobierno nacional cerró una semana con dos indicadores económicos que refuerzan su estrategia de estabilización: la inflación de mayo fue del 2,1%, la más baja desde septiembre de 2025, mientras que el riesgo país cayó a 443 puntos básicos, su nivel más reducido en los últimos ocho años.

Ambos datos fueron celebrados por la administración de Javier Milei, que busca consolidar el proceso de desinflación y mejorar las condiciones financieras del país en un contexto de recuperación gradual de la confianza de los mercados.

El riesgo país tocó mínimos de ocho años

La reducción del riesgo país se produjo luego de varias semanas en las que el indicador osciló entre los 450 y 500 puntos básicos.

El descenso estuvo impulsado por la mejora en la calificación de la deuda argentina otorgada por agencias internacionales, una señal que fortalece las expectativas sobre una futura vuelta del país a los mercados internacionales de crédito.

Para los analistas, una menor percepción de riesgo facilita el acceso al financiamiento y mejora el panorama para inversiones y emisiones de deuda.

 

Por qué la inflación sorprendió al mercado

La inflación de mayo resultó inferior a las previsiones de las principales consultoras privadas, que proyectaban registros de entre 2,3% y 2,5%.

El dato oficial marcó la segunda desaceleración consecutiva del Índice de Precios al Consumidor (IPC), luego de varios meses en los que la evolución de los precios había mostrado resistencia para seguir bajando.

Entre los factores que explican este comportamiento aparecen:

  • Estabilidad cambiaria.
  • Apertura comercial y mayor competencia.
  • Menor presión del consumo interno.
  • Moderación en los precios de alimentos.
  • Contención de los combustibles.

El dólar estable, una de las claves

Uno de los principales anclajes para la desaceleración inflacionaria ha sido la relativa estabilidad del tipo de cambio.

Los economistas destacan que el dólar se mantuvo controlado pese a las fuertes compras de divisas realizadas por el Banco Central durante 2026, evitando así un traslado significativo a precios.

Al mismo tiempo, los salarios continúan mostrando cierta pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación acumulada, lo que limita la capacidad de las empresas para aplicar aumentos más agresivos.

Los alimentos muestran aumentos mínimos

Las primeras mediciones privadas de junio refuerzan el optimismo del mercado.

Según relevamientos de consultoras especializadas, los alimentos registraron incrementos muy moderados durante las primeras semanas del mes, consolidando una tendencia que podría llevar a la inflación mensual por debajo del 2%.

Dado que alimentos y bebidas es uno de los rubros con mayor peso dentro del IPC, cualquier desaceleración en este segmento tiene un impacto significativo sobre el índice general.

El rol de los combustibles en la desaceleración

Otro de los factores determinantes fue la evolución de los combustibles.

A pesar de la volatilidad internacional derivada de las tensiones geopolíticas y de las fluctuaciones en el precio del petróleo, el Gobierno implementó mecanismos para evitar un fuerte traslado de esos aumentos al mercado interno.

Como resultado, el rubro transporte registró una suba del 2% en mayo, muy por debajo del 4,4% registrado en abril, contribuyendo a moderar la inflación general.

¿Puede la inflación perforar el 2%?

Las proyecciones privadas mantienen una visión relativamente positiva para los próximos meses y algunas estimaciones ya anticipan una inflación inferior al 2% durante junio.

Sin embargo, los especialistas advierten que la desaceleración no garantiza una baja sostenida en el tiempo.

El antecedente más cercano ocurrió en 2025, cuando la inflación llegó a un piso de 1,5% antes de volver a acelerarse hasta superar el 3% mensual meses después.

Por eso, el desafío para el Gobierno ya no pasa únicamente por romper la barrera del 2%, sino por mantener una trayectoria descendente de manera consistente.

Las variables que seguirán bajo la lupa

Los economistas coinciden en que la evolución de la inflación durante el segundo semestre dependerá principalmente de tres factores:

  • La estabilidad del tipo de cambio.
  • La actualización de tarifas de servicios públicos.
  • El nivel de actividad económica y consumo.

Mientras tanto, la combinación de menor inflación y menor riesgo país configura uno de los escenarios económicos más favorables para el Gobierno desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

Claves del dato económico

  • Inflación de mayo: 2,1%.
  • Nivel más bajo desde septiembre de 2025.
  • Riesgo país: 443 puntos básicos.
  • Alimentos con subas moderadas en junio.
  • Transporte aumentó 2%, contra 4,4% en abril.
  • Analistas prevén inflación por debajo del 2% en los próximos meses.