El Indec informó que la inflación de enero alcanzó el 2,9%, marcando el quinto mes consecutivo al alza y el valor más alto en diez meses. La suba mensual se vio impulsada principalmente por el aumento en alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%) y en restaurantes y hoteles (4,1%). En los últimos 12 meses, el índice acumula un 32,4%.
El Gobierno había decidido postergar la implementación de la nueva canasta del IPC, que incluye ponderadores actualizados según los últimos datos de consumo. Según estimaciones de consultoras privadas, de haberse utilizado esa nueva medición, la inflación de enero habría sido ligeramente menor, ubicándose entre 2,7% y 2,8%.

El menor impacto se explica porque la participación de alimentos y bebidas en la canasta actual se redujo varios puntos porcentuales con respecto a la actualización prevista, lo que atenúa el efecto de sus aumentos sobre el total del índice. Sin embargo, para febrero, con la nueva canasta, se espera un valor más alto de inflación debido a la suba de las tarifas energéticas.
En resumen, la inflación de enero refleja un panorama de presión sobre los precios que se mantiene elevado, mientras la actualización del índice oficial podría modificar levemente la percepción del incremento mensual.
