La inflación correspondiente a abril en el Gran Buenos Aires habría sido del 2,7%, según una medición privada, lo que representa una baja significativa respecto al 3,7% registrado oficialmente en marzo. Además, la variación interanual cayó por debajo del 47%, el valor más bajo en cuatro años.
El dato contrasta con otras proyecciones que estimaban una suba mensual mayor, impulsada principalmente por aumentos en servicios, transporte y tarifas. Sin embargo, en esta medición se observó una moderación en varios rubros clave, como alimentos, educación y vivienda, lo que contribuyó al resultado general.

Entre los factores que ayudaron a contener los precios se destacan la baja en productos estacionales como frutas, la estabilización en verduras y una desaceleración en alimentos procesados. También mostraron incrementos más contenidos los artículos de limpieza, electrodomésticos, productos para el hogar y juguetes.
Por otro lado, los mayores aumentos relativos se dieron en indumentaria y esparcimiento, en parte debido a cuestiones estacionales como los viajes y actividades por Semana Santa.

A nivel nacional, se espera que el índice oficial de abril ronde entre el 3% y el 3,5%, aunque el dato definitivo se conocerá a mediados de mayo. Mientras tanto, la dinámica de precios registrada deja un menor arrastre para el mes siguiente, lo que podría facilitar una continuidad en la desaceleración.
