POLÍTICA Y ECONOMÏA

Javier Milei viajará dos veces a EEUU en los próximos 45 días para buscar respaldo

El Presidente apuesta a atraer inversiones y ganar respaldo político en Washington para reducir el riesgo país, en medio de tensiones financieras locales y advertencias del FMI.

Con el dólar planchado y las tasas de interés como ancla de su estrategia económica, el presidente Javier Milei ultima detalles de dos viajes a Estados Unidos en los próximos 45 días, con un objetivo central: captar capitales y reducir el riesgo país, que hoy ronda los 750 puntos básicos según J.P. Morgan.

 

La primera visita está prevista para principios de septiembre, con encuentros con empresarios e inversores en hubs como Nueva York y California. La segunda será hacia el 23 de septiembre, cuando Milei participará de la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, la esperada reunión bilateral con Donald Trump en la Casa Blanca sigue sin confirmarse, en un escenario internacional atravesado por las tensiones en Ucrania y Medio Oriente.

En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta un mercado de deuda en pesos bajo presión. La última licitación renovó solo el 61% de los vencimientos y a tasas del 69,5%, lo que obligó al Gobierno a lanzar una colocación de emergencia por $6 billones para absorber pesos excedentes y contener la presión sobre el dólar. El FMI ya advirtió que este nivel de tasas amenaza el superávit fiscal, uno de los pilares del modelo libertario.

El riesgo país elevado impide acceder a financiamiento externo barato, y Milei considera que reducirlo a 550 puntos básicos es crucial para consolidar su programa económico. No obstante, las reservas netas negativas de u$s5.000 millones y los vencimientos de deuda mantienen la tensión.

 

La estrategia oficial apunta a atraer inversiones en sectores clave como litio, cobre y energía, fortalecer las reservas internacionales y allanar el camino hacia la eliminación del cepo cambiario en 2025. El respaldo político de Washington, en particular de sectores ligados a Trump, es visto como un factor que podría acelerar la baja de la prima de riesgo.

Hasta entonces, la administración Milei camina por una delgada línea: contener el dólar, sostener el superávit y calmar a los mercados mientras apuesta a que los próximos viajes internacionales traigan el oxígeno financiero que la economía local no logra generar por sí sola.