CUENTAS PÚBLICAS

La eterna danza de la deuda externa argentina: un recorrido histórico

Según datos del primer trimestre de 2025, la deuda externa argentina alcanza los USD 278.000 millones, lo que representa cerca del 43,4 % del PIB. Una historia que se repite y merece ser estudiada.

La deuda externa argentina es uno de los temas más recurrentes en el debate económico del país. A lo largo de los siglos, sus ciclos de endeudamiento, renegociación y default han marcado la política nacional, las relaciones internacionales y, sobre todo, el destino de generaciones enteras.

 

¿Cuándo comenzó la deuda externa argentina?

Todo comenzó en 1824, cuando el gobierno de Bernardino Rivadavia tomó el primer préstamo externo en Londres con la banca Baring Brothers. El monto fue de un millón de libras esterlinas, que en su mayoría no llegó al país. Aun así, esa deuda fue el punto de partida de una relación que marcaría la economía argentina durante más de dos siglos.

El siglo XX y la consolidación del endeudamiento

Durante buena parte del siglo XX, Argentina tuvo una deuda externa relativamente baja, especialmente hasta los años '70. Sin embargo, el proceso de endeudamiento se disparó a partir de la última dictadura militar (1976-1983). En ese período, la deuda externa se triplicó, pasando de alrededor de 8.000 millones a más de 45.000 millones de dólares, en gran parte a través de estatizaciones de pasivos privados y préstamos sin control.

La década del 90: auge y consecuencias

Con el regreso de la democracia, el problema no se resolvió. Durante los años '90, con las políticas de convertibilidad y apertura financiera, la deuda siguió creciendo. Argentina colocó bonos en los mercados internacionales a tasas elevadas, mientras privatizaba empresas estatales y liberalizaba la economía. La deuda se convirtió en una bomba de tiempo que estalló en 2001, con el mayor default soberano de la historia hasta ese momento.

 

El desendeudamiento K y los nuevos ciclos

Entre 2005 y 2010, bajo la presidencia de Néstor Kirchner y luego de Cristina Fernández, Argentina llevó adelante dos reestructuraciones exitosas, logrando que más del 90% de los acreedores aceptaran importantes quitas. Sin embargo, quedaron fuera los llamados fondos buitre, que luego iniciaron litigios en tribunales de Nueva York.

 

En 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri, Argentina volvió a los mercados internacionales, emitiendo nueva deuda, incluyendo un bono a 100 años, y contrajo un préstamo récord de 57.000 millones de dólares con el FMI. Esa deuda volvió a generar tensiones, que se reactivaron en 2018 con una nueva crisis.

Macri toma nueva deuda con el fmi

Deuda externa en la actualidad: ¿qué se discute hoy?

Con el regreso del peronismo en 2019, la administración de Alberto Fernández renegoció tanto la deuda con bonistas como con el Fondo Monetario Internacional. Hoy, bajo el gobierno de Javier Milei, la deuda sigue siendo un eje de discusión central, en un contexto de ajuste fiscal y de reformas estructurales, mientras se analiza la posibilidad de nuevas negociaciones.

 

¿Qué impacto tiene la deuda en la vida cotidiana?

La deuda externa no es un concepto abstracto: repercute en el valor del dólar, en las reservas del Banco Central, en la inflación y en la disponibilidad de fondos para servicios básicos como salud, educación y obra pública. Además, las obligaciones con los acreedores suelen condicionar el margen de maniobra de los gobiernos.