Las expectativas de inflación para los próximos 12 meses bajaron al 41,2%, el nivel más bajo desde abril de 2020, según la última encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella.
El informe también señala que la mediana de las expectativas se mantiene en 30%, lo que indica que la mitad de las respuestas están por encima y la otra mitad por debajo de ese valor.
En comparación con el mes anterior, el promedio de inflación esperada cayó desde el 45%, marcando un descenso en las expectativas. La tendencia a la baja también se refleja en las proyecciones a corto plazo: la inflación esperada para los próximos 30 días se redujo a un promedio de 4,25% y una mediana del 3%, cifras inferiores a las registradas en diciembre, cuando el promedio era de 6,61% y la mediana alcanzaba el 5%.

El descenso de las expectativas inflacionarias se observa en todas las regiones del país, con el interior registrando las previsiones más bajas. En detalle, el interior proyecta una inflación anual del 38,8%, mientras que en el Gran Buenos Aires la cifra asciende a 44,5% y en la Ciudad de Buenos Aires alcanza el 47,6%. Todos estos valores reflejan una disminución respecto a diciembre, cuando las estimaciones eran del 40,6%, 52,2% y 50%, respectivamente.
El estudio, basado en un relevamiento de 1.000 casos en todo el país, también muestra una caída de las expectativas según el nivel de ingresos. En los hogares de menores ingresos, la inflación esperada descendió de 47% en diciembre a 41,2% en enero. Entre los hogares de mayores ingresos, la cifra pasó de 43,8% a 41,3%.
Los datos fueron recolectados entre el 2 y el 15 de enero de 2025 y reflejan la percepción individual sobre la evolución de los precios en el país.



