Los mercados internacionales comenzaron la semana con alta volatilidad ante la crisis en Medio Oriente. Las bolsas asiáticas abrieron con caídas generalizadas de hasta 2,65%, reflejando la preocupación por los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, mientras que el precio del oro se disparó 3,24%, ubicándose en 5.317 dólares la onza.
El petróleo también mostró fuertes movimientos: el Brent del Mar del Norte subió hasta 79,23 dólares por barril (+8,56%), mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó a 72,18 dólares (+7,70%) respecto del cierre del viernes pasado. La tensión se concentra en el Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo exportado globalmente, lo que explica la reacción inmediata de los precios ante los ataques a la cúpula iraní.

En el plano bursátil, los principales índices asiáticos registraron las siguientes variaciones:
Tokio (Nikkei 225): -1,35%
Shanghai: +0,47%
Shenzhen Composite: -0,20%
Hang Seng (Hong Kong): -2,14%
Filipinas: -1,79%
Indonesia: -2,65%
Tailandia: -4,04%
Seúl (Corea): -1%
En Europa, los retrocesos también fueron generalizados:
Euro Stoxx 50: -2,45%
Dax (Frankfurt): -2,58%
FTSE 100 (Londres): -1,41%
CAC 40 (París): -2,17%
Ibex 35 (Madrid): -2,90%
FTSE MIB (Milán): -2,44%
El discurso de Javier Milei ante la Asamblea Legislativa coincidió con la apertura de los mercados asiáticos, agregando presión sobre un escenario económico global ya tensionado por la incertidumbre geopolítica.
La combinación de conflictos militares, riesgos sobre el suministro energético y nerviosismo financiero mantiene a inversores y analistas atentos a la evolución de los mercados durante los próximos días.
