La informalidad laboral se volvió uno de los problemas estructurales más preocupantes del país. Según un informe de Argendata, basado en cifras oficiales del Indec, el 42% de los trabajadores en Argentina no está registrado.
Esto equivale a 8,8 millones de personas: 5,5 millones de asalariados sin aportes y 3,3 millones de cuentapropistas o patrones también fuera del sistema formal.

El problema golpea especialmente a los jóvenes de hasta 29 años, donde la informalidad alcanza el 58,7%, y a las mujeres, con un índice del 43,4%. Por rubros, los sectores con mayor informalidad superan el 60% e incluyen a la construcción, el servicio doméstico, el sector agropecuario y la gastronomía. En contraste, las actividades con menor nivel de informalidad son las vinculadas a minería, petróleo, finanzas e industria pesada.
A nivel geográfico, el fenómeno se profundiza en las provincias del norte argentino, encabezadas por Salta (53%), Santiago del Estero (51,1%), Tucumán (50,2%) y Corrientes (49,7%). En el extremo opuesto se encuentran las provincias patagónicas, con los mejores registros: Tierra del Fuego (14,3%), Santa Cruz (19,4%), Chubut (22,4%) y Neuquén (22,9%).



