Durante los primeros dos años de la presidencia de Javier Milei, la mayoría de los sectores laborales y jubilatorios sufrió una caída en su poder adquisitivo. Un análisis de datos oficiales muestra que solo los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) registraron mejoras en términos reales, mientras que trabajadores privados, empleados públicos y jubilados con haber mínimo vieron erosionados sus ingresos.
En 25 meses, los trabajadores privados registrados terminaron con una pérdida acumulada equivalente al 80% de un salario promedio de noviembre de 2023, mientras que los empleados públicos nacionales registraron la mayor caída, con una pérdida equivalente a siete salarios reales del mismo mes. Por su parte, los jubilados con haber mínimo más bono compensatorio también sufrieron una reducción del poder adquisitivo, en contraste con los jubilados que perciben solo el haber, cuyo ingreso aumentó levemente en términos reales.

Los beneficiarios de la AUH fueron los únicos que experimentaron un incremento real significativo, con un aumento acumulado equivalente al 85% de un ingreso promedio de noviembre de 2023. Esto evidencia que, dentro de los distintos grupos, el impacto de la inflación y la política económica fue muy desigual.
De cara a 2026, se espera que las tendencias se mantengan. En el sector público, las restricciones presupuestarias limitarán los aumentos salariales reales, mientras que en el sector privado los ingresos dependerán del desempeño de la actividad económica y de la distribución del crecimiento del Producto Bruto Interno entre trabajadores y empleadores. La AUH podría experimentar una leve mejora gracias a la desaceleración de la inflación, mientras que los jubilados con haberes mínimos seguirán enfrentando dificultades para recuperar poder adquisitivo.
