La reactivación de las compras de soja por parte de China, tras una tregua comercial con Estados Unidos, generó un repunte del precio internacional del principal commodity exportador de la Argentina. Aunque la campaña agrícola 2025/2026 tendrá una producción menor, el salto en la cotización mejora las perspectivas de ingreso de divisas para el país.
Rebote en Chicago y mejores condiciones para el Gobierno
En las últimas jornadas, el precio de la soja en la Bolsa de Chicago mostró un repunte significativo: el contrato futuro para mayo de 2026 pasó de un promedio de u$s/Tn 390 —entre enero y septiembre— a u$s/Tn 420, lo que representa un aumento del 8%.
Según la consultora LCG, esta mejora es una “buena noticia” para el Gobierno porque compensaría parcialmente la caída de la producción estimada para la próxima campaña, calculada en 47 millones de toneladas frente a los 49,5 millones de la temporada 2024/2025.
Con estos precios, sólo por efecto precio, el valor de la producción de soja aumentaría en torno a u$s 1.400 millones, un dato relevante en un año en el que la economía deberá afrontar compromisos en dólares.

Impacto en la liquidación y el aporte del agro
La cosecha de soja se desarrolla entre marzo y mayo, pero la liquidación de exportaciones depende también del tipo de cambio y del esquema de incentivos vigente. La suba de precios internacionales podría acelerar ventas y asegurar un mayor flujo de divisas.
Maíz y trigo: proyecciones históricas
El panorama se vuelve aún más favorable al considerar la evolución del maíz y el trigo, cuya producción alcanzaría máximos de los últimos años. La Bolsa de Comercio de Rosario estima que, en conjunto, los tres principales cultivos del país (soja, maíz y trigo) crecerán un 10% en la próxima campaña, fruto de una mayor superficie sembrada y mejores rendimientos.
Este escenario, con mayores volúmenes y mejores precios, podría elevar el valor total de la producción agrícola en casi u$s 4.000 millones durante 2026.
El incremento proyectado no sólo fortalece al sector agroindustrial, sino que también implica un aporte clave de dólares para la economía argentina en un año de fuertes necesidades financieras.
