Un estudio elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA reveló que el déficit fiscal financiero real de la Argentina asciende a 12 billones de pesos, equivalente al 1% del Producto Bruto Interno (PBI). Aunque se trata del mejor resultado financiero de los últimos 15 años, el informe explica por qué la deuda pública no logró reducirse de manera significativa durante 2025, a pesar del ajuste fiscal y la caída del riesgo país.
La estimación surge del Informe de Coyuntura Macroeconómica Nº 10, elaborado por Joaquín Waldman, del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP). El trabajo se centra en una medición más precisa del superávit fiscal financiero, considerado el principal ancla del programa de estabilización del Gobierno.

Contexto financiero: reservas y pagos de deuda
El inicio de 2026 mostró señales macrofinancieras positivas. A comienzos de enero, el Tesoro afrontó pagos por US$ 4.200 millones en capital e intereses de bonos reestructurados en 2020, lo que representa la mitad de los vencimientos anuales en moneda extranjera y cerca de un cuarto del total de compromisos en dólares del año.
En paralelo, el Banco Central comenzó a acumular reservas sin presionar al alza el tipo de cambio oficial. Hasta el momento, el BCRA compró más de US$ 1.000 millones, impulsado por la estacionalidad, la liquidación de la campaña de trigo y la emisión de Obligaciones Negociables, con una meta oficial de US$ 10.000 millones para 2026.
Las reservas también se vieron reforzadas por un REPO con bancos internacionales por US$ 3.000 millones y la revaluación del oro. Aunque gran parte del aumento se destinó al pago de deuda, las reservas netas crecieron casi US$ 500 millones desde diciembre, marcando un cambio de tendencia tras un año de caídas.
Estas mejoras impactaron en los mercados: el riesgo país descendió por debajo de los 500 puntos, el nivel más bajo desde la llegada de la gestión Milei. Sin embargo, el informe advierte que la acumulación de reservas sigue siendo un punto débil del programa económico y una de las principales exigencias del FMI.
Ajuste fiscal versus deuda pública
En 2025, el Sector Público Nacional no Financiero logró un superávit primario del 1,4% del PBI. Pero al incluir el pago de intereses por 10,3 billones de pesos, el superávit se reduce a apenas 0,2% del PBI.
Según el IIEP, esta medición no contempla los intereses de corto plazo de instrumentos como las LECAPs, que se registran “bajo la línea” debido a su capitalización. Al corregir esta cuestión metodológica, el resultado financiero real muestra un déficit equivalente al 1% del PBI, lo que explica por qué la deuda pública se mantuvo prácticamente estable a pesar del ajuste y la caída del riesgo país.
