Aunque la economía argentina muestra signos de crecimiento, el repunte no se traduce en más empleo, ni en un incremento del consumo o de las exportaciones, según advirtió el último informe de Industriales Pymes Argentinos (IPA). El relevamiento señala que, pese a la mejora de algunos indicadores, la industria PyME sigue en crisis.

El documento destaca que en marzo la actividad creció un 5,6% interanual, lo que marca la salida técnica de la recesión, pero aclara que la baja del 1,8% mensual revela que la recuperación es débil y desigual. Mientras crece el sector financiero y el agro, la industria, el empleo formal y el consumo permanecen estancados.
Desde el IPA advierten que la inflación desacelera, las reservas crecen y se cumplen metas con el FMI, pero detrás de esa estabilidad persisten los problemas: salarios bajos, desempleo en aumento y capacidad instalada ociosa en la industria. La entidad remarcó que sin inversión productiva ni mejora en los ingresos reales, la recuperación no se sentirá en los hogares.



