El mercado financiero atraviesa días de alta tensión. Este miércoles, la licitación de deuda del Ministerio de Economía concentra la atención de bancos e inversores, luego de que los rendimientos de las Lecaps alcanzaran el 75% TNA y la caución a un día tocara el 80% TNA. La fuerte volatilidad de tasas y la falta de liquidez llevaron a las entidades a restringir el crédito hasta que pase el clima electoral.

Para contener las subas, el Banco Central (BCRA) abrió una ventanilla de liquidez que permite a los bancos acceder a fondos mediante pases activos contra Letras del Tesoro de más de 60 días. La tasa se fijará como el promedio ponderado de la rueda REPO más un 2%, lo que busca amortiguar picos, aunque no impide valores elevados durante la jornada.
El cambio en la política monetaria encareció el financiamiento para el Tesoro, empresas y familias. Desde mediados de julio, el otorgamiento de préstamos se desaceleró, afectado por una mora creciente, caída de la actividad económica y aumento de costos empresariales. Según C-P Consultora, el costo de financiamiento de corto plazo se duplicó hasta el 84% TEA y el crédito vía adelantos en cuenta corriente retrocedió 9%.

Para el tercer trimestre, los bancos anticipan una liquidez “más cuidada” y una mayor selectividad en préstamos según sector y garantías. La expectativa es que el crédito se reactive gradualmente si la macro gana previsibilidad y el marco regulatorio se estabiliza.
En paralelo, el contexto macroeconómico también impacta en las acciones bancarias que cotizan en bolsa, ya que la presión sobre balances podría moderar el crecimiento del sector durante el resto de 2025.
