Una nueva medida del Banco Central (BCRA) provocó un fuerte aumento de las tasas de plazos fijos, que en algunos bancos privados superan el 5% mensual, en un contexto de búsqueda de estabilidad cambiaria y atracción de depósitos.

Entre los bancos con mayor volumen de depósitos, el Macro lidera con un 53,5%, muy por encima del 47% que ofrece el Banco Nación. Otros privados, como CMF, alcanzan el 55%, seguidos por Banco de Tierra del Fuego y Voii (54%), Meridian (52,5%) y Mariva y Reba (52%). La tasa mayorista, conocida como TAMAR, para depósitos superiores a $1.000 millones, superó el 60%, frente al 35% de hace un mes, según el promedio del BCRA.
El incremento en las tasas también impactó en el crédito: la tasa de adelanto en cuenta corriente para pymes subió al 85% en el Banco Nación, casi el triple que antes del desarme de las Lefi, y refleja la estrategia del Gobierno para frenar la dolarización y controlar la liquidez.

El cambio responde a la eliminación de las Lefi y la adopción de bandas cambiarias, lo que generó volatilidad en tasas y tipo de cambio. Además, la nueva normativa permite a los bancos arbitrar entre mercados de fondeo distintos —caución y repo— a menor costo, tras eliminarse el requisito de encaje sobre operaciones neteadas.
A pesar del endurecimiento de la política monetaria, algunos bancos, como Galicia, redirigen su financiamiento hacia pymes y corporativos, buscando un crecimiento más disciplinado y evitando riesgos en consumo y tarjetas de crédito.

El contexto político y electoral, con elecciones legislativas a la vista, mantiene la volatilidad y la incertidumbre sobre las tasas, aunque los analistas señalan que si se restaura la confianza, el sector bancario podría liderar un rally de revalorización en el corto plazo.
