El 2024 marcó un cambio en los precios relativos de bienes y servicios en Argentina. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los servicios aumentaron mucho más que los bienes, especialmente en rubros como vivienda, agua, electricidad, gas y transporte. Por el contrario, los precios relativos de alimentos e indumentaria registraron caídas en términos reales.
Servicios: los más afectados por el recorte de subsidios
El Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA y el Conicet informó que la canasta de servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tuvo un incremento interanual del 402%. Dentro de esta categoría, los mayores aumentos se registraron en transporte (601%) y gas (531%), seguidos por el agua (331%) y la electricidad (269%).
A pesar de estas subas, ningún segmento de la población logra cubrir el costo total de la energía. Por ejemplo, en el caso del gas, los hogares de mayores ingresos cubren un 85%, mientras que los de ingresos medios y bajos solo alcanzan el 38% y el 31%, respectivamente.
Bienes: ajustes más moderados
Por el contrario, los precios relativos de alimentos y bebidas experimentaron una baja del 10,6% durante el año. Según el Indec, la inflación en este rubro fue del 94,7%, inferior a la variación general de precios.
El segmento de textiles, otro rubro destacado, tuvo un aumento interanual del 84,5%, lo que lo posicionó como el sector con la menor suba de precios en 2024.
Las razones detrás del cambio
El reacomodamiento de precios relativos fue una medida clave impulsada por el Gobierno para ajustar los costos de bienes y servicios en el contexto de una apreciación cambiaria y recortes en los subsidios.
Según el Banco Provincia, mientras que los bienes subieron un 96,3% en promedio, los servicios lo hicieron en un 189%, impulsados por las actualizaciones tarifarias.
En el rubro salud, las subas fueron dispares. Las prepagas tuvieron un aumento cercano al 200%, mientras que medicamentos y equipamiento médico moderaron el incremento total del segmento con alzas menores al 100%.
Perspectivas para 2025
De cara a 2025, se espera que los servicios continúen liderando los aumentos debido a la actualización de tarifas y la eliminación progresiva de subsidios. No obstante, el Gobierno buscará mantener bajo control los precios de alimentos y otros bienes mediante el uso del crawling peg, que limita la depreciación del peso.
Este escenario refleja los desafíos de equilibrar la competitividad cambiaria y el costo de vida en un contexto de alta inflación y ajustes fiscales.
