Tras concretar el pago de enero mediante un REPO por US$3.000 millones, el Ministerio de Economía redefine su estrategia para enfrentar los vencimientos de deuda de 2026, con foco en el FMI, el regreso a los mercados internacionales y el pago del próximo 9 de julio.
El ministro Luis Caputo logró cancelar el primer cupón del año de los Bonares y Globales de la reestructuración de 2020, por un total de US$4.340 millones. Para ello, recurrió a un REPO —un acuerdo de recompra— que permitió obtener liquidez inmediata, con bonos del Tesoro como garantía y la participación de bancos internacionales, incluido Bank of China.

El pago de enero cierra la primera etapa financiera del año y da paso a la siguiente, más centrada en cumplir los vencimientos de mitad de año, que suman unos US$7.000 millones en deuda en moneda extranjera. Este monto incluye:
US$4.300 millones: segundo cupón de Bonares y Globales (9 de julio).
US$700 millones: otros bonos o instrumentos similares.
US$4.000 millones: compromisos con el FMI.
El Gobierno ya dispone de recursos para afrontar parte de estos pagos:
US$3.000 millones del REPO de enero.
US$800 millones provenientes de compras de divisas iniciadas en 2026.
US$4.000 millones disponibles en el FMI.
Además, la estrategia oficial contempla volver a los mercados de deuda para cubrir los vencimientos de mitad de año, con autorización del Presupuesto 2026, que permite colocar deuda internacional voluntaria. La meta de Caputo es llegar al 9 de julio mostrando reservas sólidas y cumplir con los compromisos sin depender de operaciones extraordinarias, aunque los especialistas advierten que eventos inesperados podrían complicar la estrategia.
En paralelo, Economía analiza instrumentos alternativos, como swaps de moneda o recompras de bonos, y se mantiene la posibilidad de renegociar con bancos internacionales y con el Tesoro de Estados Unidos, según la evolución del cronograma financiero y la política de reservas de divisas.
