La Telecom Argentina volvió a posicionarse en el radar de los inversores internacionales tras concretar una emisión de Obligaciones Negociables por USD 600 millones, una operación que no solo fortaleció su estructura financiera, sino que también aportó divisas al sistema y favoreció la acumulación de reservas del Banco Central.
La colocación se realizó bajo el Programa Global de Emisión de la compañía, autorizado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) por hasta USD 4.200 millones, y despertó un marcado interés del mercado. En total, se recibieron ofertas por USD 2.427 millones, a través de 174 órdenes, lo que permitió cerrar la operación con una demanda 3,3 veces superior al monto finalmente adjudicado.
Desde la empresa destacaron que el resultado refleja la consistencia de la estrategia de negocios, la solidez del desempeño operativo y la confianza de los inversores institucionales, factores clave para alcanzar condiciones financieras competitivas en un contexto todavía exigente para las compañías argentinas.
Los títulos emitidos fueron estructurados a un plazo final de 10 años, con vencimiento el 20 de enero de 2036 y un plazo promedio de 9,5 años, uno de los más extensos en la historia de Telecom. La colocación se concretó a una tasa fija nominal anual del 8,50%, con un rendimiento del 8,625%, el nivel más bajo registrado por la compañía en sus emisiones internacionales desde 2019.

Además, la operación logró una compresión de 50 puntos básicos respecto de la referencia inicial ofrecida al mercado, un dato que subraya la mejora en la percepción de riesgo crediticio de la empresa.
La emisión se destacó también por concentrar el mayor volumen de interés inversor para una colocación corporativa argentina desde la reapertura del mercado internacional en 2024, consolidando a Telecom como uno de los emisores privados más activos y sólidos del país.
Según informó la compañía, los fondos obtenidos se destinarán principalmente a la gestión activa del perfil de deuda, incluyendo la refinanciación de pasivos existentes, entre ellos préstamos vinculados a la adquisición de Telefónica Móviles Argentina (TMA), manteniendo un nivel de apalancamiento alineado con el plan financiero de largo plazo.
En paralelo, la operación permitirá sostener el plan de inversiones, que solo durante 2025 alcanzó aproximadamente USD 2.000 millones, con foco en infraestructura, tecnología y expansión de servicios.
La colocación contó con la participación de J.P. Morgan, BBVA, Santander, Citigroup y Deutsche Bank Securities como Global Coordinators y Joint Bookrunners internacionales, mientras que a nivel local intervinieron Banco Santander Argentina, ICBC Argentina, Macro Securities, Balanz Capital, Latin Securities y Banco CMF, reforzando el carácter estratégico de una operación que marca un nuevo hito para el financiamiento corporativo argentino.


