El S&P Merval en dólares cayó y perforó los 2.000 puntos, mientras los ADRs retrocedieron hasta 3,3% en Wall Street. En paralelo, los bonos soberanos también bajaron tras la primera licitación de deuda en moneda extranjera en ocho años. El entusiasmo inversor se enfrió ante las dudas que generó la TIR del nuevo bono, que se ubicó por encima de lo previsto.
En la plaza local, los títulos soberanos mostraron descensos, encabezados por el Global 2046 (-1,4%) y el Bonar 2035 (-1,2%). En ese escenario, el riesgo país se situó en torno a 634 puntos básicos.
En el segmento en pesos, los bonos CER cerraron con subas de hasta 0,8%.
Argentina logró captar u$s1.000 millones con la colocación del nuevo Bonar 2029N, a cuatro años, emitido bajo legislación local y con un cupón del 6,5%. El rendimiento al precio de corte dejó una tasa anual del 9,26%, apenas por encima de lo que proyectaba el equipo económico.
La licitación generó un fuerte interés: llegaron ofertas por más de u$s1.400 millones, provenientes de más de 2.500 inversores, impulsadas en parte por incentivos regulatorios vigentes desde los últimos días.
Por otro lado, la inflación se aceleró en noviembre y alcanzó el 2,5%, su mayor nivel en siete meses, según informó el INDEC. La suba estuvo influida por el incremento sostenido en el precio de la carne. Así, la variación acumulada de 2025 llegó al 27,9%, mientras que la interanual se ubicó en 31,4%.

ADRs y S&P Merval
El S&P Merval retrocedió 1,1% hasta 2.980.580,60 puntos, mientras su medición en dólares cayó 1,8% a 1.976,18 puntos. Los papeles argentinos cerraron con mayoría de pérdidas, lideradas por Aluar (-5,7%) y Comercial del Plata (-5,1%). En contraste, Transener avanzó 1,8%.
En Nueva York, los ADRs operaron con tendencia mixta. Entre los retrocesos se destacaron Edenor (-3,3%), Grupo Financiero Galicia (-2,4%) y Central Puerto (-2,3%). A contramano, Grupo Supervielle revirtió pérdidas y ganó 2,4%.
El economista Gustavo Ber señaló que, dentro de la evolución mixta entre los principales ADRs y las acciones locales, los bancos insinúan una mayor firmeza, aunque aún mantienen vaivenes intradiarios.


