El plazo fijo continúa siendo una de las alternativas más elegidas por quienes buscan resguardar sus ahorros en pesos con bajo riesgo y rendimientos previsibles. En un contexto de desaceleración inflacionaria y tasas estabilizadas, muchos inversores vuelven a mirar las colocaciones a 30 días como una opción atractiva.
Según simulaciones bancarias realizadas en mayo de 2026, una inversión de $3.000.000 puede dejar una ganancia superior a los $43.000 en apenas un mes, aunque el resultado final depende de la entidad financiera y del canal utilizado para realizar la operación.
Cuánto paga un plazo fijo de $3 millones
De acuerdo con las tasas promedio actuales, si una persona constituye un plazo fijo tradicional en una sucursal bancaria con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 17%, obtendrá intereses por $41.917,81 al cabo de 30 días.
De esta manera, el monto total a cobrar al vencimiento será de $3.041.917,81.
Sin embargo, quienes realicen la operación de manera digital, a través de home banking o aplicaciones oficiales de los bancos, pueden acceder a tasas algo más elevadas.
En esos casos, con una TNA del 17,50% y una Tasa Efectiva Anual (TEA) del 18,98%, los intereses ascienden a $43.150,68, por lo que el total al vencimiento alcanza los $3.043.150,68.

Por qué conviene comparar las tasas
Las entidades financieras suelen ofrecer mejores condiciones para las operaciones electrónicas debido a que representan menores costos operativos y una gestión más rápida.
Por ese motivo, especialistas recomiendan comparar las tasas antes de invertir, ya que los rendimientos pueden variar según el banco, el perfil del cliente y el canal elegido.
Además, algunas entidades lanzan promociones temporales para captar depósitos en pesos, especialmente a través de plataformas digitales.
Cómo queda el plazo fijo frente a la inflación
El rendimiento del plazo fijo tradicional volvió a acercarse al nivel de inflación luego de que el Índice de Precios al Consumidor registrara un aumento del 2,6% en abril, mostrando una desaceleración respecto de meses anteriores.
Si bien la rentabilidad todavía se mantiene ajustada frente al aumento de precios, la renovación mensual del capital junto con los intereses permite sostener cierto nivel de rendimiento y conservar parte del poder adquisitivo.
En ese escenario, muchos ahorristas continúan utilizando el plazo fijo como una herramienta de corto plazo para administrar pesos con mayor previsibilidad y bajo nivel de exposición al riesgo.
