Plazo fijo: cuánto podés ganar si invertís 860.000 pesos durante 30 días en marzo
Las colocaciones a corto plazo siguen siendo una alternativa utilizada por quienes buscan una inversión simple, previsible y con bajo nivel de riesgo. En este contexto, destinar $860.000 a un plazo fijo durante 30 días permite obtener una ganancia conocida desde el inicio, aunque el resultado final depende en gran parte del canal elegido para realizar la operación.
Actualmente, muchas entidades bancarias ofrecen mejores tasas para los depósitos constituidos de forma digital, lo que puede mejorar el rendimiento frente a las operaciones realizadas en sucursal.
Cuánto rinde un plazo fijo de $860.000 a 30 días
Si se invierten $860.000 a 30 días en una sucursal bancaria —por ejemplo en Banco Nación— con una TNA del 20,50% y una TEA del 22,54%, los intereses generados alcanzan aproximadamente $14.490,41. De esta manera, al finalizar el plazo el monto total acreditado sería de $874.490,41.
En cambio, si el depósito se constituye a través de home banking o la app del banco, la tasa suele ser mayor. Con una TNA del 25% y una TEA del 28,08%, la ganancia asciende a $17.671,23, por lo que el capital total al vencimiento llega a $877.671,23.
La diferencia entre ambas alternativas responde a la estrategia de los bancos de incentivar el uso de canales digitales, donde suelen ofrecer condiciones más competitivas para este tipo de inversiones.
Cómo quedan los plazos fijos frente a la inflación
Para los primeros meses de 2026, diversas estimaciones ubican la inflación mensual cerca del 2%. En ese escenario, los plazos fijos tradicionales se posicionan con un rendimiento cercano a neutral respecto a la evolución de los precios.
Sin embargo, las colocaciones realizadas de forma digital pueden ofrecer una rentabilidad ligeramente superior en el corto plazo gracias a tasas más altas.
Aunque el margen frente a la inflación puede ser acotado, reinvertir mes a mes el capital junto con los intereses permite generar una acumulación progresiva en el tiempo. Por eso, seguir de cerca la evolución de las tasas y ajustar las decisiones de ahorro resulta clave para intentar preservar el poder adquisitivo del dinero.