El plazo fijo tradicional se mantiene como una de las alternativas más elegidas por quienes priorizan seguridad y certeza en sus inversiones. En las últimas semanas, varios bancos ajustaron sus tasas y llevaron la Tasa Nominal Anual (TNA) promedio al 26%, por encima de los valores vigentes a comienzos de enero.
Con ese rendimiento, una inversión de $2.000.000 a 30 días permite obtener alrededor de $42.700 en intereses, por lo que al vencimiento el ahorrista recibe un total cercano a los $2.042.700, sumando capital e intereses. El monto final se conoce desde el inicio y no está expuesto a variaciones del mercado.

Las tasas, sin embargo, varían según la entidad financiera. Bancos como Nación, Provincia de Buenos Aires y Credicoop ofrecen rendimientos cercanos al promedio, mientras que algunas entidades privadas y financieras presentan tasas superiores al 30%, aunque en ciertos casos con condiciones diferenciadas para clientes y no clientes.
El mecanismo para constituir un plazo fijo se mantiene simple: se realiza a través del home banking, se define el monto y el plazo —generalmente de 30 días— y, una vez confirmada la operación, el dinero queda inmovilizado hasta el vencimiento, momento en el que se acredita automáticamente en la cuenta.
Pensado para perfiles conservadores, el plazo fijo continúa siendo una herramienta utilizada para resguardar ahorros a corto plazo. Si bien su rendimiento puede quedar por debajo de la inflación en algunos contextos, su principal fortaleza sigue siendo la previsibilidad y la protección del capital sin asumir riesgos elevados.



