Con el inicio de julio, muchos ahorristas se preguntan si conviene colocar sus pesos en un plazo fijo tradicional. Actualmente, las tasas de interés rondan el 30% anual, lo que equivale aproximadamente a un 2,5% mensual, superando la inflación de mayo que fue del 1,5%.
Una ventaja del plazo fijo es que puede contratarse de forma presencial o digital, aunque no todos los bancos ofrecen las mismas condiciones, ya que hace más de un año el Banco Central liberó las tasas mínimas, permitiendo a cada entidad fijar su rendimiento libremente.

¿Cuánto hay que invertir para ganar $300.000?
En bancos tradicionales como Nación y Provincia, con una tasa cercana al 30,5% anual, se necesitan unos $11.750.000 para obtener $300.000 en un mes. En otras entidades como Galicia (30,25%) el monto requerido es de $11.900.000, mientras que en Macro (30%) hay que invertir alrededor de $12.000.000. BBVA y Credicoop (29,5%) piden cerca de $12.195.000, ICBC (29,25%) unos $12.350.000, y en Banco Ciudad (29%) la cifra ronda los $12.450.000. Santander, con la tasa más baja del grupo (28%), requiere una inversión de aproximadamente $12.875.000.
Bancos digitales: tasas más altas y menor inversión
Los bancos digitales y entidades más pequeñas suelen ofrecer tasas más atractivas para captar depósitos. Por ejemplo, en Banco Columbia, con una tasa anual del 37%, basta con invertir unos $9.730.000 para ganar $300.000 en 30 días. Banco del Sol ofrece el 36% y exige unos $10.000.000, Banco Voii paga el 35% con un monto requerido de $10.285.714, y Banco Mariva (34%) necesita alrededor de $10.588.235. Otros bancos con tasas cercanas al 32%, como Banco CMF o Bibank, piden cerca de $11.250.000, mientras que Banco Masventas, con la tasa más baja (26,5%), requiere más de $13.300.000 para el mismo rendimiento.

Plazo fijo: una opción conservadora y eficaz
Con la inflación en descenso y un rendimiento mensual que la supera, el plazo fijo tradicional vuelve a posicionarse como una alternativa segura para quienes buscan proteger sus ahorros sin asumir riesgos. Eso sí: comparar tasas entre bancos es fundamental, porque una diferencia mínima puede significar miles o incluso cientos de miles de pesos más en ganancias en solo un mes.
