El secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, anunció que su país se encuentra en tratativas con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para acordar un swap de monedas por 20.000 millones de dólares. Se trata de una herramienta financiera que ya utiliza la Argentina con China, y que ahora podría replicarse con Estados Unidos en un contexto de fuerte necesidad de divisas.

Un swap de monedas consiste en el intercambio de divisas entre dos países o bancos centrales, en montos y plazos predeterminados. El acuerdo permite aumentar las reservas brutas del país receptor y, en caso de activarse, habilita el uso de dólares para pagar deuda, afrontar importaciones o intervenir en el mercado cambiario. Una vez finalizado el plazo, el monto utilizado debe ser devuelto con un interés.
La Argentina mantiene un swap con China desde 2009, firmado durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Luego se renovó en 2014, 2017 y 2018, y en 2020 se amplió a 18.500 millones de dólares. En junio de 2023 se activó un tramo por 5.000 millones, cuya devolución fue postergada hasta 2026 tras un nuevo acuerdo con el Banco Central chino.

Según Bessent, además del swap cambiario, existen otras herramientas en análisis para asistir a la Argentina: la compra de bonos en dólares, un eventual préstamo a través del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF) y exenciones fiscales para productores de materias primas que liquiden divisas.
El ESF es un instrumento creado por el Tesoro estadounidense para asegurar la estabilidad del dólar en los mercados internacionales. Puede otorgar préstamos de corto plazo a países y realizar operaciones con divisas y Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional (FMI). La Argentina lo utilizó en doce ocasiones entre 1959 y 1995, siendo la última en marzo de 1995, cuando recibió un refuerzo de 1.000 millones de dólares.
El anuncio de las negociaciones se conoció tras la reunión en Washington entre el presidente Javier Milei y su par estadounidense, Donald Trump, quien expresó un “total respaldo” a la gestión argentina y destacó los esfuerzos para estabilizar la economía.

De avanzar, el swap con Estados Unidos abriría un nuevo capítulo en la relación financiera bilateral, en un escenario donde la Argentina busca reforzar su posición internacional y equilibrar la puja geopolítica entre Washington y Beijing.
