Las primeras estimaciones de consultoras privadas señalan que la actividad económica habría registrado una nueva caída durante septiembre, tras el leve repunte de agosto. De confirmarse, este retroceso implicaría el segundo trimestre consecutivo en baja, consolidando la entrada del país en un proceso recesivo.
De acuerdo con las proyecciones, el nivel de actividad mostraría una contracción cercana al 1% respecto del mes anterior, mientras que el crecimiento acumulado en el año se ubicaría por debajo del 4%.

Según las mediciones preliminares, el desempeño general de la economía se habría visto afectado por la inestabilidad de los precios relativos y la dispar evolución entre sectores. Los mayores descensos se habrían registrado en la industria automotriz, la metalurgia básica y el sector energético, especialmente por la reducción en la producción de gas.
En contraste, algunos segmentos industriales lograron avances, en particular la producción de aceros planos, laminados en frío y ciertos bienes durables. Sin embargo, los indicadores vinculados al consumo mostraron un deterioro, reflejando una menor demanda interna.
En agosto, la actividad había crecido 2,4% interanual impulsada por la intermediación financiera, aunque con caídas en sectores como la fundición, que retrocedió 15,2%. Las proyecciones actuales anticipan que la economía cerrará el tercer trimestre con una baja de 0,7% frente al segundo, confirmando así la tendencia recesiva que comenzó a consolidarse a mediados de 2025.
