La Casa Rosada comenzó a mover sus fichas de cara al próximo período de sesiones extraordinarias. Diego Santilli, enviado del Gobierno, encabezará en enero una serie de reuniones con mandatarios provinciales, como paso previo a la convocatoria formal que Javier Milei realizará en febrero.
El objetivo es garantizar los apoyos necesarios para que los gobernadores respalden el proyecto de reforma laboral, una de las prioridades legislativas del Ejecutivo y uno de los debates más sensibles del verano parlamentario.
Hasta ahora no se definió quién será el primer gobernador en reunirse con Santilli. Algunos mandatarios señalaron que aún no tienen encuentros programados, aunque admitieron que el diálogo con el Gobierno nacional se intensificará a medida que se acerque la apertura del período extraordinario.

El respaldo provincial, clave para el Senado
Aunque el proyecto ya cuenta con dictamen y La Libertad Avanza fortaleció su capacidad de negociación en la Cámara alta, el oficialismo depende del acompañamiento de fuerzas aliadas para garantizar la mayoría en el recinto.
Un punto que genera preocupación entre los gobernadores son los artículos relacionados con el Impuesto a las Ganancias y la reducción de la carga tributaria, que podrían afectar la masa coparticipable que reciben las provincias. Incluso los distritos con buena relación política con la Casa Rosada analizan con detalle este apartado del texto, atentos a la preservación de sus recursos en un contexto de ajuste fiscal.
Desde el oficialismo reconocen la relevancia de estas inquietudes y prevén negociaciones bilaterales con cada gobernador para asegurar los apoyos necesarios. Aunque admiten que podrían realizarse ajustes puntuales, aseguran que no se modificarán los elementos centrales de la reforma laboral.
