La confianza de los consumidores argentinos sufrió en agosto su mayor retroceso en casi un año. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, cayó 13,87% mensual y se ubicó en 39,94 puntos, su nivel más bajo desde septiembre de 2024.
El derrumbe fue más pronunciado en los hogares de menores ingresos, con una baja del 18,3%, frente al 10,2% en los de ingresos altos. En el plano regional, la Ciudad de Buenos Aires registró la mayor contracción (-21,5%), seguida por el Gran Buenos Aires (-15,9%) y el interior (-7,1%).

La caída alcanzó a todos los componentes del índice: la situación personal retrocedió 12,9%, la situación macroeconómica 13,7% y la predisposición a comprar bienes durables e inmuebles 15,2%. Tanto las condiciones presentes como las expectativas futuras también mostraron retrocesos, de 14,9% y 13,1%, respectivamente.
Según el informe, la suba del tipo de cambio en julio (13%), la política monetaria contractiva y la caída del crédito aceleraron el pesimismo y el ajuste del gasto. Aunque el ICC se mantiene 12,1% por encima del piso de enero de 2024, el desplome refleja un fuerte deterioro del humor social y anticipa un freno mayor en el consumo masivo.
