El precio del petróleo inició la semana con nuevas subas impulsadas por la creciente incertidumbre en Medio Oriente y la falta de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
En la rueda de este lunes, el petróleo Brent aumentó cerca de 1% y cotizó en torno a los US$110,5 por barril, mientras que el WTI se ubicó alrededor de los US$100,7.
La evolución del mercado energético continúa marcada por la tensión geopolítica y el temor a un conflicto prolongado en una región clave para el suministro mundial de crudo.
Preocupa el conflicto entre Estados Unidos e Irán
Analistas internacionales advierten que los mercados comienzan a descontar un escenario de “conflicto latente”, caracterizado por negociaciones estancadas, tensiones permanentes y episodios de baja intensidad militar.
La falta de acuerdos concretos entre Washington y Teherán mantiene elevada la incertidumbre sobre el futuro del comercio energético internacional.
Uno de los principales focos de preocupación sigue siendo el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo, cuya situación continúa generando inquietud entre operadores e inversores.
Especialistas sostienen que los futuros del crudo Brent comenzaron a estabilizarse en valores cercanos a los US$90 por barril para fines de 2026, por encima de los niveles registrados durante marzo y abril.

Las bolsas asiáticas cerraron con pérdidas
La tensión internacional también impactó sobre los principales mercados bursátiles de Asia, que finalizaron la jornada con mayoría de bajas.
El índice Nikkei de Japón cayó 0,97%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong retrocedió 1,11%. En China, el índice Shanghai Composite perdió 0,09%.
La excepción fue el Sensex de India, que logró cerrar con una leve suba de 0,1%.
Los inversores mantienen una postura cautelosa frente al escenario internacional y siguen de cerca la evolución del conflicto en Medio Oriente, que podría generar nuevas presiones sobre los precios de la energía y aumentar la volatilidad financiera global.
El petróleo vuelve a ser una variable clave para la economía mundial
La suba del precio internacional del petróleo genera preocupación en los mercados porque impacta directamente sobre los costos energéticos, la inflación y las expectativas económicas globales.
Un escenario de crudo más caro podría presionar nuevamente sobre los precios internacionales y complicar las perspectivas de recuperación económica en distintos países.
En este contexto, los mercados seguirán atentos a cualquier señal diplomática entre Estados Unidos e Irán y a la evolución de las tensiones en Medio Oriente, una región determinante para el equilibrio energético mundial.
