La iniciativa del ministro de Economía, Luis Caputo, para modificar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) generó una fuerte reacción en varios gobiernos provinciales. Mientras el Gobierno nacional busca avanzar con un nuevo esquema impositivo, los ministros de economía de distintas provincias exigieron que el debate se realice con una perspectiva federal, que considere tanto la recaudación como las contraprestaciones que ofrecen los Estados subnacionales.
Reforma del IVA: provincias piden claridad y participación
El planteo del ministro Caputo consiste en reemplazar la actual alícuota del 21% del IVA por un modelo con un 9% fijo destinado a Nación, mientras que el resto sería definido por cada jurisdicción. Esta propuesta impulsaría un esquema de competencia fiscal entre provincias, generando preocupación por su viabilidad y equidad.
Funcionarios de Buenos Aires, Santa Fe y Chaco expresaron su descontento en un panel organizado por Adcap y DLA Piper, denunciando la falta de información oficial sobre los detalles de la reforma. Coincidieron en que cualquier modificación tributaria debe contemplar los compromisos fiscales de las provincias y la necesidad de fortalecer sus sistemas de servicios públicos.
Letra chica y riesgos de competencia desleal
Uno de los puntos más críticos es la ausencia de una reglamentación clara sobre cómo se implementará el nuevo IVA por provincia. Según explicó el ministro chaqueño Alejandro Abraam, sin reglas claras podría haber una fuga de facturación hacia jurisdicciones con menores alícuotas, lo que dañaría la equidad territorial y afectaría la recaudación local.
Además, advirtió sobre el impacto de la informalidad económica, que sigue siendo elevada, con un índice superior al 40% en el ámbito laboral. En ese contexto, introducir competencia tributaria sin controles podría profundizar las asimetrías fiscales entre distritos.

El debate sobre Ingresos Brutos y coparticipación
Otra inquietud de los gobernadores es si la reforma del IVA esconde un intento de eliminar el impuesto a los Ingresos Brutos, que representa hasta el 80% de la recaudación propia en algunas provincias. Si esto ocurriera, muchas quedarían en una situación crítica.
Según el economista Hernán Lacunza, de concretarse esta eliminación, las provincias perderían gran parte de sus recursos fiscales, lo que afectaría profundamente la coparticipación del IVA. La más perjudicada sería la Ciudad de Buenos Aires, que resignaría hasta un 67% de sus ingresos, de los cuales el 61% proviene de Ingresos Brutos.
En contraste, provincias con fuerte presencia de industrias como Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego se verían menos afectadas, aunque aún tendrían una caída de entre 31% y 37% de sus ingresos propios.
¿Quién recaudará y cómo se distribuirá el IVA provincial?
Una de las dudas centrales es si el nuevo IVA provincial será recaudado por ARCA (ex AFIP) y cómo se hará la distribución de fondos. La provincia de Buenos Aires también insistió en que recibe menos recursos de los que aporta, y que sufre consecuencias estructurales por años de infrafinanciamiento.
El Gobierno nacional ya se comprometió con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a presentar una reforma tributaria integral antes de diciembre. Esto incluirá no solo la transformación del IVA, sino también una revisión del actual sistema de coparticipación federal de impuestos.
La propuesta del Súper IVA abre una discusión clave sobre el federalismo fiscal en Argentina, con tensiones entre eficiencia, equidad y autonomía provincial, que el Gobierno deberá resolver si busca una reforma que sea sostenible en el tiempo y aceptada por todos los actores.
