El Indec difundirá este martes el dato de inflación de enero, el primero de 2026, en un contexto marcado por cambios en la conducción del organismo y la suspensión de una nueva metodología para medir el IPC. La publicación llega luego de la salida de Marco Lavagna y con proyecciones privadas que coinciden en una suba superior al 2% mensual.
En la previa al informe oficial, distintas consultoras estimaron que los alimentos y bebidas volvieron a ser el principal motor de los aumentos. Equilibra calculó una inflación del 2,2%, con subas destacadas en alimentos no estacionales y precios regulados, mientras que Analytica ubicó el promedio mensual en 2,4%, pese a una desaceleración hacia el cierre del mes.

Por su parte, Libertad y Progreso proyectó un avance del 2,6%, apenas por debajo del registro de diciembre. De confirmarse ese número, la inflación interanual alcanzaría el 32,1%, lo que marcaría una leve aceleración tras varios meses de desaceleración gradual.
Un anticipo relevante fue el índice de la Ciudad de Buenos Aires, que arrojó un 3,1% en enero, con fuertes subas en alimentos y servicios. El dato porteño suele funcionar como referencia para el IPC nacional y reforzó la expectativa de un registro elevado a nivel país.
Según analistas de mercado y el Relevamiento de Expectativas del Banco Central, la inflación recién podría perforar el 2% mensual en el segundo trimestre del año. Hasta entonces, se espera que el ritmo de suba de precios se mantenga estable, con una desaceleración lenta y sin cambios bruscos en el corto plazo.



