El aumento de las tasas de interés en pesos y el impacto de la inflación continúan afectando la economía cotidiana de los argentinos. Actualmente, 1 de cada 4 personas enfrenta dificultades para pagar sus préstamos, un nivel de morosidad que no se registraba desde 2004.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) señaló que la irregularidad en los pagos de créditos de bancos tradicionales superó el 9%, pero la situación se agrava cuando se incluyen préstamos tomados fuera del sistema bancario, como los de billeteras virtuales, fintech y otras entidades de consumo masivo, cuyos intereses anuales pueden superar el 500%.

Un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia reveló que hacia fines de 2025 casi 5 millones de personas presentaban problemas para devolver algún tipo de financiamiento, un aumento de 10 puntos porcentuales respecto al año anterior.
El estudio destaca que la crisis impacta especialmente en los créditos de montos menores a $1 millón, que representan la mitad de los préstamos totales pero concentran el mayor nivel de mora (20,4%). En contraste, los créditos personales de montos mayores mantienen un nivel de repago más estable.
La situación refleja un fenómeno preocupante: muchas familias no se endeudan para invertir o crecer económicamente, sino para cubrir necesidades básicas y sostener su consumo, ante la fuerte erosión del poder adquisitivo de los salarios.
La morosidad, por lo tanto, afecta tanto a los nuevos deudores como a quienes ya tenían créditos previos, consolidando un panorama financiero cada vez más complejo para los hogares argentinos.
