En julio de 2025, las ventas en autoservicios mayoristas y shoppings se movieron fuerte, y gran parte del impulso vino de los medios de pago digitales como billeteras virtuales, QR, vales y gift card.
Para entender los números hay que diferenciar entre precios corrientes y precios constantes:
Precios corrientes: es el valor que pagaron los clientes en la caja, tal como están los precios hoy. Es decir, si una hamburguesa cuesta 1.000 pesos y se vendieron 100, la venta “a precios corrientes” es 100.000 pesos. Aquí la inflación no se descuenta, solo se mira el dinero que efectivamente ingresó.
Precios constantes: ajusta esos números por la inflación, para ver si realmente se compró más o menos en cantidad de productos, sin que el aumento de precios engañe.
Con esa diferencia en mente, el informe muestra que las ventas a precios corrientes en autoservicios mayoristas con pagos digitales alcanzaron los 100.558 millones de pesos, un 84,9% más que hace un año. El efectivo cayó 5,6%, y la tarjeta de débito bajó 5,8%, mientras que la tarjeta de crédito subió 16,8%.

En los centros de compras, las ventas sumaron 576.484 millones de pesos a precios corrientes, un 19,6% más que en julio de 2024. Pero si se miran a precios constantes, descontando la inflación, hubo una baja de 9,5%, lo que indica que, aunque la caja registró más pesos, en realidad se compró un poco menos de cosas que el año pasado.
Por región, las ventas crecieron 18,8% en la Ciudad de Buenos Aires, 17,4% en el Gran Buenos Aires y 25,3% en la Región Pampeana. Los rubros que más aumentaron fueron Juguetería (+45,4%), Patio de comidas (+39%), Amoblamientos y decoración (+33%) y Perfumería (+30,5%).
En resumen: los números parecen buenos, pero al mirar lo que realmente se puede comprar con esos pesos, el consumo sigue presionado por la inflación.

